lunes, 1 de junio de 2020

El Buen samaritano




SEMANA DE REFLEXIÓN

(Del 01 al 07 de Junio 2020)

 

“EL BUEN SAMARITANO”

 (Del evangelio de Lucas Lc 10, 29-37)

 

Pero el maestro de la ley, queriendo justificar su pregunta, dijo a Jesús:

 

-          ¿y quién es el prójimo?

 

Jesús entonces le contestó:

 

-          Un hombre iba por el camino de Jerusalén a Jericó, y unos bandidos lo asaltaron y le quitaron hasta la ropa; lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto.  Por casualidad, un sacerdote pasaba por el mismo camino; pero al verle, dio un rodeo y siguió adelante.  También un Levita llegó a aquel lugar, y cuando le vio, dio un rodeo y siguió adelante.  Pero un hombre de Samaria que viajaba por el mismo camino, al verle, sintió compasión.  Se acercó a él, le curó las heridas con aceite y vino, y le puso vendas.  Luego lo subió a su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento y lo cuidó.  Al día siguiente, el samaritano sacó dos monedas, se las dio al dueño del alojamiento y le dijo:  “Cuide a este hombre, y si gasta usted algo más, yo se lo pagaré cuando vuelva.  Pues bien, ¿Cuál de esos tres te parece que fue el prójimo del hombre asaltado por los bandidos?.

El maestro de la ley contestó:

-          El que tuvo compasión de él.

Jesús le dijo:

-          Pues ve y haz tú lo mismo.

 

Reflexión bíblica:

 

Antiguamente los pobladores de aquellas naciones regían su manera de vivir de forma muy radical por leyes o costumbre.  En el relato podemos observar a tres transeúntes, un sacerdote y los otros dos de dos pueblos diferentes.  Si el sacerdote ayudaba a aquel hombre perdería purificación para el momento en que fuese a tomar las sagradas escrituras y realizar el servicio en el templo por eso dio un rodeo y siguió, al levita por su estatus social no sería bien visto al inmiscuirse en asuntos como esos, por lo que también dio un rodeo y siguió, al samaritano sus costumbres no le permitían ayudar a extranjeros, sin embargo este decidió darle la espalda a sus costumbres para hacer lo humanamente correcto, brindarle su atención a aquel hombre que necesitaba ayuda.

 

Reflexión llevada a la vida diaria:

 

Hace mucho tiempo los venezolanos eran muy amables y serviciales.  Sus valores de ayuda humana, aplicables a cualquier caso, estaban sólidamente presente en su forma de vida.  Nunca dejaba de tenderle la mano a cualquier familiar, amigo o vecino.  Hay que estar claro que si había algunos que no tenían una buena formación en estos valores, pero en términos generales la gran mayoría de los venezolanos vivían así.  Si vía a cualquier persona en apuros o necesitada de ayuda económica o personal sin pensarlo dos veces se ofrecía para ayudarle y no se podía dar una negativa porque eso significaba una ofensa.  Actualmente las familias ya no están trabajando esos valores como regla de oro para la vida, como consecuencia ya muchos no quieren brindar su ayuda de forma voluntaria y desinteresada.

 

Voy a dejarles cuatro posibles casos donde estos valores, al parecer, no fueron cultivados.

 

Caso No. 1: Un niño o adolescente pudiera llegar a casa y le decirle a su mamá o papá:

-          Sabes que en el colegio unos muchachos se burlaban y empujaban a un compañero de clase y no sabía defenderse, pensé en llamar al director para que interviniera pero no estaba seguro.

La respuesta de sus padres fue:

-          Estás loco, no te metas en eso, mira qué problema llama a problema.

 

Caso No. 2:  Uno que se dice llamar “buen amigo de su vecino” va por el camino hacia el mercado y ve que su vecino se le rompe la bolsa y se le cae al suelo parte de sus compras, inmediatamente saca el celular y empieza a leer un mensaje aunque no tenga uno.  Al llegar el edificio se topan los dos y el del percance le dice al otro:

-          Hola que tal, sabes hace ratico venía del mercado y de forma tonta se rompió una de las bolsas y se regaron mis compras en el piso.

Su buen vecino le dice:

-          Oye a qué hora y en que parte porque yo iba camino al mercado y no te vi.

 

Caso No. 3.  A una persona se le presenta una emergencia con un familiar a las 11:30pm, su vecino está con la familia en la sala viendo una película y al escuchar toda la situación que está ocurriendo al lado inmediatamente le dice a uno de los hijos:

-          Corre, ponle pausa a la película y apaga la luz para que crean que estamos dormidos, sino van a tocar para que los lleve en el carro a esta hora.

 

Caso No. 4 (muy frecuente hoy en día):  Sube al metro un señor algo mayor con un brazo enyesado y una bolsa en la otra mano y no hay puesto disponible, cerca del señor hay un joven sentado que al verlo subir empieza a leer de forma muy atenta e interesada el periódico, lo extraño es, que está leyendo el periódico al revés.

 

Y como estos hay muchos casos más, lo que nos lleva a la pregunta de la semana:

 

¿Si tuvieras la oportunidad de ayudar a alguien con poca o mucha importancia, según la lectura cual sería tu posición, la del Sacerdote, la del Levita o…., la del Samaritano?

 

Que Dios los bendiga y acompañe siempre.

 

Prof. Bernardo Fuentes.

Cátedra Religión.

Coordinación de Pastoral.